La Spongia de Walther

Las letrinas en la antigua Roma

Aunque los antiguos romanos son más conocidos por sus destrezas militares son también alabados por tener baños impresionantes.

Pero no cantemos victoria tan pronto sobre la limpieza de los baños romanos.

En las letrinas públicas, los antiguos romanos aseaban su ano después de defecar con una esponja atada a un palo, llamada “spongia”, que remojaban en agua y luego quedaba disponible para el siguiente usuario. La práctica de limpiarse con esponjas compartidas, era un medio eficaz para propagar bacterias,  promoviendo enfermedades o infecciones como el cólera o la fiebre tifoidea.

Los antiguos baños romanos eran agujeros oscuros, húmedos y sucios que conducían a los canales de los alcantarillados, y a menudo, estaban situados en espacios pequeños.

¿LO SABIAS?

Los romanos que iban a las letrinas públicas con esclavos les hacían sentarse primero a ellos en la bancada para que la piedra se calentara.

Se calcula que Roma llegó a contar con 144 letrinas en el siglo IV.
 Los inodoros a la romana disponían bajo el asiento de un recipiente que era vaciado por un esclavo tras su uso.

Los más cívicos vertían las heces de sus orinales en las tinajas; los más incivilizados las arrojaban directamente a la calle.

El fenicio

Capítulo 20 – página 491

…—¿Y yo? ¿Qué hago yo mientras tanto? —preguntó el doctor, tembloroso y con ojos de espanto muy abiertos.
—Toma, en caso de que te ataquen, defiéndete con esto. Tú dales duro en la boca —respondió Dietrich, pasándole el palito de la spongia…

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