Cervecería Hofbräuhaus
Hofbräuhaus: la cervecería que marcó la historia de Múnich.
La cervecería Hofbräuhaus es una de las más emblemáticas de Múnich. Fundada en 1589 por el Duque Guillermo V de Baviera, fue inicialmente la proveedora oficial de Weissbier para la familia Wittelsbach. No fue hasta 1828, por decreto del rey Luis I, que se permitió el ingreso del público general. En 1896, la fábrica se trasladó a Haidhausen y, un año más tarde, se inauguró el nuevo edificio diseñado por el arquitecto Max Littmann.
El hall principal de la Hofbräuhaus puede albergar a 1.500 personas, y en el subsuelo se encuentra otro salón para 1.000 comensales. También cuenta con un tradicional Biergarten.
La Hofbräuhaus no solo es sinónimo de cerveza y tradición: en 1919 fue escenario de la proclamación de la República Soviética de Baviera. Lenin era un visitante habitual. En febrero de 1920, el Partido Obrero Alemán (DAP), que luego se convertiría en el Partido Nazi, presentó allí su programa de 25 puntos. Hitler, de hecho, pronunció su primer discurso en este lugar en 1918. Durante los bombardeos de 1945, el edificio fue destruido por completo, pero fue reconstruido en 1958 con motivo del 800 aniversario de Múnich.
En 1935, el compositor berlinés Wilhelm “Wiga” Gabriel creó la canción “In München steht ein Hofbräuhaus”, conocida popularmente como el Hofbräuhaus-Lied. La melodía se convirtió rápidamente en un himno extraoficial del local y en una de las canciones más representativas de la cultura cervecera bávara. Su letra celebra el ambiente festivo y la camaradería dentro de la cervecería, exaltando el orgullo local por este emblemático lugar de Múnich.
Con el tiempo, el Hofbräuhaus-Lied trascendió las paredes de la cervecería: hoy se canta en festivales como el Oktoberfest y es reconocida en todo el mundo como símbolo de la tradición cervecera alemana.
Cervecería Hofbräuhaus
Capítulo 3
…—¡Por el cuarto ejército Panzer! —gritó Erich, con entusiasmo, levantando con ímpetu su jarra de cerveza por encima de las cabezas de sus compañeros y derramando accidentalmente una respetable cantidad de líquido sobre ellas…
¿Sabías que…?
Cuando la Hofbräuhaus abrió sus puertas al público, muchos clientes comenzaron a orinar bajo las mesas para no interrumpir su consumo. Ante esta costumbre, se instalaron canaletas en el suelo para evacuar la orina hacia la calle.
Sin embargo, el problema de las salpicaduras obligó a mejorar la solución: la cervecería ofreció cubos de madera que los clientes podían usar como urinarios personales. Algunos incluso llevaban el suyo propio, para no compartirlo con otros.