Hillersleben

La base donde se forjaban secretos de guerra

          El área de entrenamiento militar de Altmark (también conocida como centro de entrenamiento de combate Altmark, abreviado GÜZ) fue una de las mayores zonas militares de la Alemania nazi. Estaba situada en la Colbitz-Letzlinger Heide, un extenso bosque del norte de Sajonia-Anhalt, a unos 40 kilómetros al norte de Magdeburgo, entre las localidades de Haldensleben, Gardelegen y Stendal. Su centro más importante fue Hillersleben, conocido oficialmente como Heeresversuchsanstalt Hillersleben, que se traduce como Campo de pruebas del ejército en Hillersleben.

           El proyecto contaba con un presupuesto asignado de 74.769.785 marcos alemanes, de los cuales 70 millones ya se habían invertido en octubre de 1943, cuando se suspendió la construcción principal. Sin embargo, el desarrollo de objetivos y funciones militares continuó activamente hasta el final de la guerra.

          Con una superficie de 232 kilómetros cuadrados, fue la tercera mayor zona de entrenamiento militar de Alemania y era considerada por muchos como la joya estratégica del Reich en Europa.

🧱 Infraestructura y personal

          La base empleaba a unas 3.000 personas, aunque esa cifra varió a lo largo de la guerra. En sus primeras fases, el personal estaba compuesto por:

  • Entre 30 y 40 oficiales
  • Entre 20 y 30 soldados alistados
  • Entre 60 y 70 ingenieros técnicos
  • Unos 2.900 trabajadores, de los cuales aproximadamente un tercio eran mujeres

           En agosto de 1944, la plantilla alcanzó su máximo: 4.370 personas, de las cuales 764 eran mujeres.

           La actividad central de Hillersleben era la investigación, desarrollo y prueba de artillería y municiones pesadas. Se realizaban aproximadamente 200.000 disparos por año como parte del programa experimental.

Hangar 13

Capítulo 7

…—En Sajonia, a dieciocho kilómetros de Magdebourg, se encuentra el municipio de Hillersleben. En ese lugar existe un complejo militar donde sabemos que se están desarrollando y construyendo nuevos tipos de súper armas, que mucho nos tememos puedan equilibrar la balanza…

¿Sabías que…?

🔹A partir de 1936, la Wehrmacht comenzó a probar aquí armas de artillería convencionales y, posteriormente, armamento pesado de nueva generación, como el gigantesco cañón Dora, considerado el arma de artillería más grande jamás construida.

🔹En abril de 1945, un tren de evacuación proveniente del campo de concentración de Bergen-Belsen llegó a una arboleda cercana a la base. Los guardias abandonaron el convoy, y en las semanas siguientes, mujeres civiles y miembros de la Cruz Roja atendieron a los sobrevivientes. Las personas que fallecían diariamente eran enterradas en el campo de tiro.

Una base operativa… con funciones ocultas

Hillersleben era una base reconocible: sus instalaciones estaban a la vista, su actividad financiada con fondos oficiales y su existencia conocida por la población local, que sabía que allí se realizaban pruebas militares. Sin embargo, la verdadera dimensión de lo que ocurría dentro se mantenía en reserva.
Los detalles técnicos, los prototipos en desarrollo y los objetivos estratégicos estaban fuertemente clasificados. Solo los altos mandos y un grupo reducido de técnicos tenían acceso al conocimiento completo de lo que se gestaba entre sus muros.

Por eso, Hillersleben se convirtió en el lugar ideal para proyectos como el Panzergeist, que debían permanecer en la sombra, incluso dentro del propio Reich.

El Proyecto Panzergeist en Hillersleben

Más allá de las pruebas de artillería oficialmente documentadas, Hillersleben fue también el centro de proyectos reservados de carácter experimental. Entre ellos destacó el Panzergeist, un prototipo de carro blindado dotado de un sistema de ocultación electromagnética.

El epicentro de estos ensayos se encontraba en el Hangar 13, una instalación aislada y permanentemente custodiada. Allí, un reducido grupo de ingenieros e investigadores trabajaba en el desarrollo de resonancias y campos oscilatorios aplicados al blindaje, con el objetivo de volver el vehículo invisible durante las pruebas de campo.

Los resultados obtenidos situaron a Hillersleben como el escenario principal de uno de los avances tecnológicos más ambiciosos del Reich. Aunque el Panzergeist nunca llegó a desplegarse en combate, su desarrollo formó parte esencial de los secretos mejor guardados de la guerra.

Después de la guerra

Tras la rendición alemana, las instalaciones fueron ocupadas por el ejército soviético, que las utilizó hasta 1994.
Durante toda la Guerra Fría, Hillersleben fue sede de la 47ª División Panzer del Grupo de Fuerzas Armadas Soviéticas en Alemania, conservando su papel estratégico como zona de entrenamiento militar intensivo.

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El experimento Panzergeist - L'expériment Panzergeist - Panzergeist experiment
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